Quienes somos



Altar encendido

En 2014, por fin cobró vida una idea que, casi 20 años antes, apareció como un pensamiento fugaz, para terminar arraigándose de forma visceral: crear un lugar donde los alumnos con verdadero interés, pudieran profundizar en el significado de la palabra Kung Fu.

Nuestra escuela se presenta, no solo como un lugar donde practicar técnicas con un saco o al aire, si no como un entorno donde las formas de mano vacia, el combate, las armas y los muñecos de madera son una excusa para mejorar nuestra agilidad, habilidad y comprensión del cuerpo.

Ligado al Choy Lee Fut por su excelencia (y por tanto a nuestra escuela), el Chi Kung terapéutico y marcial aplicado, se estudia como una parte más donde la relajación y la respiración, pasan a formar parte de esta búsqueda de perfección y autoconocimiento.

Un lugar donde Julián García comparte los conocimientos adquiridos directamente de la familia del fundador del Choy Lee Fut, Chan Heung.