SEMINARIO SIFU RAFAEL RUIZ RODRIGUEZ

El fin de semana del 20 y 21 de Enero tuve el privilegio de asistir al curso que Sifu Rafael Ruiz impartió en Logroño, en las fantásticas instalaciones del Instructor Hung Sing Gwoon Julian García, quien hizo las veces de magnífico anfitrión dispensándonos una excelente acogida y todo tipo de atenciones. ¡Gracias, Julian!

Durante esos días, Sifu Rafael Ruiz Rodriguez, asistido magníficamente por sus discípulos Nacho Albert y Vizent García, ambos también Hung Sing Gwoon, nos recordó, desarrolló y amplió magistralmente los conceptos y energías fundamentales del Choy Lee Fut de la Familia Chan que han de estar siempre presentes en nuestro Kung-fu.

No ha sido uno de los seminarios más duros físicamente, si lo comparamos con otros del ciclo formativo en el que estamos embarcados, pero tal vez uno a los que Sifu ha dotado de mayor calado y contenido, al menos en lo que al nivel primario se refiere, por ese análisis y desarrollo de los fundamentos al que aludía en el párrafo anterior y que se extendió a todas y cada una de las formas del nivel primario. Oro puro. Nuestro más sincero y profundo agradecimiento a Sifu Rafael Ruiz Rodriguez por compartir con nosotros una vez más su vasto conocimiento del Choy Lee Fut.

En definitiva, se puede decir que fue un nuevo punto de partida para poder trabajar en el desarrollo de un Choy Lee Fut de calidad, bajo los estándares de la Familia Chan.

Es de destacar el enorme esfuerzo que hicieron no sólo Sifu Rafael Ruiz y sus instructores, quienes se desplazaron a Logroño desde localidades como Ontinyent y Tarragona, sino también el de los asistentes, que acudieron desde puntos tan distantes o más, como Valladolid y, nada más ni nada menos,… ¡Granada!. Aquí, el señorito de Zaragoza fue el que más fácil lo tuvo.

Hay que reseñar además lo bien que tiene montado su Gwoon Julián García; es un espacio confortable, dotado del equipamiento necesario para la práctica del sistema y, lo más importante, expresión del espíritu colaborativo que debe impregnar una Escuela de Kung-Fu, ya que si bien fue Julián quién llevó el mayor peso de la instalación, el resto ha aportado su granito de arena cuando, como y con lo que les ha sido posible.

En fin, otra vuelta de tuerca al infinito tornillo que conduce al entendimiento del Choy Lee Fut. Deseando seguir apretando la rosca en breve.
¡Hasta pronto!

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